Pulseras de Acero
Lunes, 15 Septiembre 
El acero inoxidable es uno de los metales favoritos a la hora de fabricar una pulsera ya que es un tipo de acero resistente a la corrosión debido a que el cromo, que contiene posee gran afinidad con el oxigeno y reacciona con formando una capa pasiva, evitando así la corrosión del hierro, de allí la popularidad de las pulseras de acero.
Sin embargo, esta capa puede ser afectada por ácidos, permitiendo a que el hierro sea oxidado por mecanismos granulares o picaduras. Contiene un mínimo de 10,5% de cromo. Algunas clases de acero contienen además otros elementos aleatorios; los principales son el níquel y el molibdeno.
Como la mayoría de los aceros, vienen regulados en España por una norma que los clasifica dentro de la serie F310. Como la mayoría los tipos de aceros, el acero inoxidable se utiliza para la realización de joyas tales como las pulseras ya que no es un metal simple sino una aleación.
Lo que tienen en común todos los aceros es que el principal ingrediente es el hierro, al que se le suele añadir una pequeña cantidad de carbono. La primera pulsera de acero fue forjada a principios del siglo XX cuando se descubrió que una pequeña cantidad de cromo añadido al acero común, le daba un aspecto brillante y hacía a este metal altamente resistente a la oxidación.
